Somos un número

viernes, 10 de febrero de 2012

Ahogado por el vino


“Si el vino viene, viene la vida…”

Ellos saben mucho de fútbol, de música, de carnaval, de ser potencia mundial, de sueldos en Reales, de no ser chantas y de muchas cosas más. Pero de vino, No. De vino sabemos nosotros en Argentina.

No enviado especial. Brasil - Porto Alegre (los que me conocen saben lo que me produce esa ciudad) en una fábrica de Vinos, un hombre fue encontrado muerto en una gran tanque donde se almacena vino. Al parecer, quería una copita.

El enólogo S… Da Silva (no decimos su identidad verdadera por cuestiones legales y de exportación) falleció ahogado a causa de la bebida alcohólica, tomando unas pruebas para unos exámenes diarios. Tomó un poquito de más y tuvo sus consecuencias.


Quizás cumplió el sueño del famoso cantautor de folclore y vinicultor por genética, el gran Horacio Guaraní o quizás solo tenía sueño y no tuvo la precaución adecuada. Nunca lo sabremos, lo que nos deja de enseñanza es que es más fácil ir al kiosco amigo a fiar un vinito en caja, que tratar de sacar vino de una garrafa tan grande.

“La vida es un vino amargo,
dulce de jarra compartida:
que los que nadan pa' dentro
se ahogan solitos en vida... “


Hay que leer siempre las etiquetas de las botellas, de este tipo de líquidos, que aclaran “Beber con moderación”. El garoto no le prestó atención a esto y se pegó una ahogada que lo llevó al fin de su vida. Y pego, pego: Ai se eu te pego...




miércoles, 8 de febrero de 2012

Es para Apu que lo miran por TV




Hay hermanos y hermanos. Hay madres y madres. Y hay conejos y conejas. 




En la India una mujer tuvo contracciones y se fue rápido a ver a su doctor. Habían pasado ya los nueve (9) meses cargando su panza, un poco más abultada de lo normal.

Delantal blanco, partera, bolsa (cuál casa Tía) rota y a cortar y contar. Comenzaron a salir bebés, bebés y más bebés ¿Sabés cuántos? Justo para jugar un partido de fútbol: once (11). Sí, once cachorros salieron.  Para la envidia de los conejos.




El plantel de hermanos fue una hermosa sorpresa para la mamá, el papá, el médico, Apu, toda la India y el mundo entero. Y así es este país, más de mil millones de habitantes y pasan cosas extrañas. 

La súper familia espera recibir ayuda de distintas empresas, marcas y también del estado; de los vecinos, suegras y del abuelo; del cartero, el del cyber y de algún cadete que quiera ganarse unos mangos.

En la India todo puede pasar: gente con tres  o cuatro (3, 4) brazos; muy altos o muy petizos; y también pueden superar la ficción - o los dibujos animados- como los Simpson, el capítulo que el personaje Apu Nahasapeemapetilon tiene siete u ocho hijos. Hasta altura con once hijos, ya no importa mucho

miércoles, 1 de febrero de 2012

Menos de 30 en Miramar


Ubicada a menos de 40 kilómetros de Mar del Plata “La Ciudad de Los Niños” o Miramar, su nombre de cartelera, fue sede de la mayoría de mis vacaciones a lo largo de mis 25 años de vida. Y en un año (anterior) lleno de viajes, no podía faltar este lugar en mi agenda.
Sin pensarlo mucho me fui a pasar año nuevo con mis padres, que ya se encontraban en esta bella ciudad de la costa Argentina.  Entre abrazos, besos y burbujas de -varios- espumantes me recibió el 2012.  Alejado de mi Tucumán, pero cerca de mis viejos.







Fueron unos días de sol y de vida de hijo que vuelve de la guerra: comida lista, ropa limpia y hasta llegue a pedir dinero. Pero la capital me llamó de nuevo.
En realidad no sonó el celular, me vine, pero en una balanza entre esperar algún llamado de trabajo en Buenos Aires  y esperarlo en Miramar no lo dudé mucho.
Con mi compadre Juancho unos días, y luego sólo con mis progenitores se alargaron las vacaciones por todo enero. Salidas nocturnas con un grupo de abstemios de Tucumán +  hijo único, son las vacaciones soñadas. Caradura el escritor.
La llegada de mi gran amigo Ro y su novia fueron la tapa de la rosca. Las estrellas y el avistamiento de objetos movedizos en el firmamento innovaron un fernet en petróleo.
Sol, arena, anteojos, bronceador, bikinis, niñas no tan niñas, familia y amigos hicieron de un (nuevo) gran verano en Miramar. Cuando tenía 8 meses fue mi primera visita y ahora a los 25 años me divierto y no me canso de esta hermosa ciudad.  
Y colorín colorado, me vuelvo a Buenos Aires a esperar algún llamado (de trabajo).